Me hiciste sentir única,
me llenaste de sonrisas con cada mirada.
Lograste lo que ningún otro logro,
pero también me destruiste como ningún otro me destruyó.
Me vendiste un amor lleno de mentiras y promesas rotas,
mentiras que creí y promesas que esperé,
que esperaba que cumplas y no cumpliste.
Me dejaste con el corazón partido,
me dejaste con ese beso confundido,
me dejaste con el mundo derretido,
con el odio compartido.